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La carretera AS-212 que une los concejos de Ibias y Degaña, conocida por los lugareños como "la carretera de la montaña", es una de las más duras y espectaculares por las que se puede transitar en Asturias.
Remontando siempre el valle del río Ibias habrá que superar tres ascensiones que por separado no serían muy duras, pero que juntas crean un desgaste brutal. Hay que considerarlas como una única subida ya que no hay escapatoria: hacia delante o hacia atrás. En total 1700m de desnivel acumulado en tan solo 41kms.
En ella encontraremos todo tipo de zonas: valles encañonados con bosques, laderas de monte bajo, minas a cielo abierto... Todo ello con una carretera, que excepto en algún momento puntual en el descenso de Tormaleo, se encuentra en perfecto estado, ancha y con un firme de lujo.


A continuación veremos los tres puertos por los que transcurre esta carretera con mayor detalle.


PORREDO: Su baja media del 4,2% es engañosa, ya que se trata sin duda de la ascensión más dura de las tres. Pese a contar con hasta tres tramos de descenso, que son los que hacen que la media sea tan engañosa, cada vez que se inclina la carretera nos encontramos con rampas muy duras, que llegan a alcanzar el 15%. También nos encontramos con dos kilómetros con una media por encima del 10%, y varios que rondan el 9% de media.


En Puente Cecos comienza la ascensión.


El comienzo es explosivo, con pendientes cercanas al 10% y rampas puntuales que lo superan.


A nuestra izquierda dejaremos el comienzo de la subida al Connio. Y delante nuestro, al fondo, podremos ver la zona de Luiña por la que posteriormente pasaremos en la ascensión a Tormaleo.



En el segundo kilómetro la pendiente aumenta y se coloca sobre un 10-11% muy constante.


Tras 2,8kms de ascensión llegamos a Boiro, donde afrontaremos el primer tramo de bajada, en este caso de 1,5kms.


A mitad de la bajada dejaremos a nuestra derecha el desvío hacia la durísima subida a Pelliceira.
Comenzamos de nuevo a subir, con Boiro a nuestra izquierda. Tenemos ahora unos kilómetros de subida con pendientes que rondan el 7-9%.


En esta segunda parte del puerto la pendiente va disminuyendo progresivamente.


Llega a ser incluso un falso llano, con un pequeño descenso para llegar a San Clemente.



Después de San Clemente la carretera se vuelve a inclinar. Tendremos casi 2kms al 7-8% para llegar a Busante.



En Busante podremos ver ante nosotros la cima de Porredo.


Tras el último descenso de este puerto de Porredo, afrontamos el último tramo de ascensión, de 1,8kms de longitud. tendremos algo más de un kilómetro muy duro, con una media superior al 10% y rampas que alcanzan el 15%.



En los últimos 400m la pendiente irá disminuyendo paulatinamente hasta llegar a la cima.


El descenso de Porredo es irregular y nos llevará hasta el fondo del valle, a una zona encañonada junto al río, que marca el comienzo de la ascensión a Tormaleo.




TORMALEO: Es una subida que podríamos dividir en 3 partes claramente diferenciadas. Un primera en la que iremos encañonados al lado del río Ibias, con pendientes en torno al 6-7%. Una segunda parte en la que atravesaremos la localidad de Luiña, con pendientes muy suaves e incluso ligeros descensos. Y por último una tercera parte ya de subida continua, con pendientes muy constantes en torno al 7-8% durante 4kms.


Tormaleo comienza en una zona encañonada del valle, con pendientes que rondan el 6-7%.



En los picos que se ven ante nosotros está situado el puerto de Cienfuegos, durísima y espectacular ascensión sobre tierra.


Tras dos kilómetros de ascensión, llegamos a la localidad de Luiña y durante otros dos kilómetros disfrutaremos de pendientes muy suaves mientras atravesamos el pueblo.
Al salir de Luiña cruzaremos un puente y allí comienza la parte final del puerto, 4kms con pendientes del 7-8% muy constantes.



Pronto veremos al fondo la cima del puerto.


Llegando a la cima dejaremos a nuestra espalda la mina a cielo abierto que se ha ido comiendo la montaña.


Pendientes muy constantes y carretera muy ancha. La principal característica de esta subida.



Y alcanzamos la cima de Tormaleo, ya por encima de los 1000m de altura.


El descenso de Tormaleo tiene una longitud de unos 8kms y es muy tendido, de dar pedales. Hay que bajar con cuidado ya que hay alguna zona con el asfalto roto, sobre todo en el carril por el que descendemos.






CAMPILLO: La última de las tres ascensiones es la más sencilla en números, apenas 5kms de subida, pero se hace muy dura ya que a estas alturas las fuerzas serán escasas. A esto hay que unir el eminente trazado rectilíneo de la subida y un último kilómetro con una media superior al 9%. Estos dos factores se unen para darnos la sensación de no avanzar en nuestra ascensión, haciéndola también psicológicamente muy dura.


El puerto comienza de nuevo al cruzar un puente, y lo hace con pendientes muy tendidas, en torno al 4%.



Se mantendrá así durante un kilómetro y medio, donde la pendiente aumentará hasta el 7-9% durante los 3,5kms que nos quedan para llegar a la cima del puerto.


El puerto es basicamente una recta situada en la ladera izquierda por la que vamos a ir ganando altura. Eso lo convierte en puerto duro mentalmente ya que a ésto hay que sumarle el desgaste acumulado por las ascensiones anteriores.



La zona final se parece bastante a los últimos kilómetros de la vertiente asturiana de San Isidro.




El último kilómetro es el más duro, con una media superior al 9% y rampas puntuales que superan el doble dígito.


Se corona el puerto de Campillo con 1700m de desnivel acumulado en 41kms, una verdadera barbaridad.



Ya sólo queda descender por hacia Degaña. 3kms de bajada muy empinada que nos dejarán en el cruce con la carretera que viene del túnel de Rañadoiro. Aquí finaliza la carretera y nuestro durísimo trayecto.



De nuevo en el occidente. Si, esa zona con la que siempre estoy dando la matraca en el blog. Puerto infinitos, de todos los tipos... y ni un metro llano. Soledad absoluta, pequeños pueblos en valles inmensos. Zonas erosionadas, valles profundos, ríos salvajes, bosques casi vírgenes. Así es el occidente asturiano.
Esta vez tocaba acercarse a conocer la carretera que une Ibias y Degaña. Tres puertos enlazados sin salida entre ellos. tres puertos que individualmente no serían muy duros pero que en conjunto crean un desgaste bestial.
164kms y 3800m de desnivel, con las subidas al Connio, Porredo, Tormaleo, Campillo, Cerredo y Leitariegos.



Salimos de Cangas poco antes de las 9 de la mañana. La temperatura es perfecta, 0º, ni frío ni calor, jaja.
Remontamos el valle bien abrigados hasta Ventanueva. Vamos charlando tranquilamente y cuando nos damos cuenta llegamos al cruce del Connio. Nos metemos de lleno en la subida y al ganar altura salimos del valle sombrío. La temperatura asciende ligeramente, cosa que agradecemos.
Todavía hay muchos árboles sin hojas, pero metidos de lleno en Muniellos, el paisaje es espectacular.


El Connio no tiene grandes rampas, todo el tiempo sobre el 6-7%, por lo que al ser el primero que subimos podemos disfrutarlo con calma.





Poco a poco nos vamos acercando a la cima. La temperatura ya es más agradable y ronda los 13-14º.


Al momento ya coronamos el Connio. Se me ha hecho corto y todo. Si lo tuviera más cerca de casa los subiría muchas veces todos los años. ¡Qué pasada de puerto!




Tras la foto en el cartel nos abrigamos bien y comenzamos la bajada. Hace frío en la zona baja del valle ya que es muy sombrío. 
El descenso se hace largo. La parte final hay que hacerla con cuidado, y pese a llevar guantes llego con las manos medio congeladas abajo.
Nada más finalizar la bajada, y como siempre insisto que ocurre en el occidente, comenzamos la siguiente subida. En este caso es el enlazado Porredo, Tormaleo y Campillo, situado en la carretera que une Ibias y Degaña. Más de 1700m de desnivel acumulado nos esperan en los próximos 40kms.
El comienzo de Porredo es explosivo. Es la parte más dura de todo el enlazado con rampas constantes superiores al 10%. Además el sol nos da de frente y entramos rápidamente en calor.



A nuestra izquierda podemos ver la parte final de la bajada del Connio.


Al fondo podemos ver parte del valle que vamos a tener que remontar y podemos ver como la carretera va subiendo y bajando por la ladera derecha. La visión no es muy halagüeña, jaja.


Tras casi 3kms de subida coronamos un primer alto en Boiro y afrontamos 2kms de descenso en los que dejaremos a nuestra izquierda el cruce a la subida a Pelliceira.


Y de nuevo para arriba, con rampas duras, aunque no tanto como antes. La carretera está en perfecto estado. Un lujo para rodar.




Nos acercamos al segundo alto de los tres que componen la subida a Porredo. Disfrutamos de amplias vistas tanto de lo que dejamos atrás como de lo que tenemos por delante.




Al fondo ya vemos la cima de Porredo, aunque antes tendremos que volver a descender un poco.





El último de los tramos de subida vuelve a ser durísimo. Algo más de kilómetro y medio en el que la pendiente no baja apenas del 10%. Además la carretera engaña mucho al ser tan ancha. Apenas parece que tiene pendiente pero vaya como se agarra.




Coronamos Porredo. Se ha hecho duro... y lo que nos queda por delante...



Comenzamos a bajar Porredo y al fondo vemos Luiña y el puerto de Cienfuegos, espectacular y durísima siuida de tierra.


Finalizamos la bajada y vuelta a subir. La subida a Tormaleo comienza en un zona donde del río va encañonado. Aquí hace ya bastante calor y nos desprendemos de toda la ropa. En esta época es una lata tener que salir muy abrigado a primera hora porque después a mediodía no cabe en los bolsillos del maillot y hay que improvisar recovecos para colocarla, jaja.




Se están derritiendo las últimas nieves y cada poco hay algún torrente que baja por las paredes.


Tenemos una zona muy cómoda mientras cruzamos Luiña, pero al salir del pueblo la pendiente vuelve a aumentar. Se coloca sobre el 6-7% y ya no disminuirá hasta la cima.





Superamos el pueblo de Tormaleo y podemos ver como la mina a cielo abierto se ha ido comiendo parte de la montaña.




Coronamos por fin Tormaleo. Las sensaciones aún son buenas pero las piernas empiezan a notar el desnivel acumulado.




La bajada de Tormaleo es muy tendida, sobre el 3%, así que toca dar pedales. El valle cada vez es más estrecho y tiene rincones preciosos.






Finalizamos la bajada y de nuevo a subir. De momento vamos bien y decidimos no parar a comer hasta Degaña, con barritas y geles vamos tirando.


Campillo, el último puerto de la carretera, es muy rectilíneo con pendientes constantes al 7-8%. Me recordó a la parte final de San Isidro.



Los dos últimos kilómetros de la subida se hacen eternos. El hambre ha hecho acto de presencia y llevamos el estómago rugiendo a todo volumen, jaja.





Por fin coronamos campillo, sin otro pensamiento que el bocadillo que nos espera en Degaña.


El descenso de Campillo es corto, apenas 3kms, pero muy pronunciado, así que lo hacemos rápidamente y llegamos a la carretera que viene del túnel de Rañadoiro.


Nos desviamos hacia Degaña, adonde llegaremos tras unos 3kms de falso llano. Allí comeremos un bocadillo enorme, y mientras esperamos a que nos lo hagan nos dan empanada y patatas fritas de las que damos buena cuenta.


Con el estómago más que lleno reanudamos la marcha. Aquí corre un aire bastante fresco. Ésto unido a la digestión hace que me cueste volver a entrar en calor. 


Por suerte, hasta el pueblo de Cerredo tenemos unos kilómetros de falso llano que me permiten volver a recuperar la temperatura, aunque no las buenas sensaciones. 




Salimos de Cerredo y comienza el puerto en si. Nos esperan algo más de 5kms al 7%.



El puerto es básicamente una recta. Como no voy muy bien se me hace bastante duro, pese al bonito paisaje que tenemos a nuestro alrededor.






Por fin vemos la cima ante nosotros, tras las dos únicas curvas de toda la subida.



Una última mirada al valle que hemos remontado...


...y coronamos el puerto de Cerredo, con casi 3300m de desnivel acumulados en nuestras piernas.





Voy en las últimas, con la empanada de tocino y chorizo repitiéndose, y todavía nos queda ascender a Leitariegos. Tenemos ahora que bajar a Caboalles de abajo por un descenso de nuevo muy rectilíneo.



Comenzamos a subir Leitariegos. Nos esperan 10,5kms de subida a algo menos del 5% de media. No es muy duro pero a estas alturas de ruta me cuesta un montón avanzar. Voy muy fatigado y no me suben las pulsaciones. Además se une a la fiesta un generoso viento frontal, jaja.


Al poco ya vemos la cima de Leitariegos, a los pies del Cueto D'Arbas, y su estación de esquí. 



El puerto es bastante bonito, con unas herraduras a mitad de la subida que lo hacen bastante entretenido.


A mitad de la subida, cuando ya iba sin agua, nos encontramos una fuente. El agua baja directa del deshielo y está helada. Bebo casi un botellín del tirón y recupero algo de fuerzas. 
A partir de aquí paso de ir a 10kms/h a unos espectaculares 12kms/h, jajaja.




Los últimos kilómetros pasan volando. Ya sé que la cima está ahí y lo voy a lograr.







Coronamos Leitariegos con 3750m de desnivel acumulado en tan sólo 130kms. ¡Qué barbaridad!


Sólo nos queda bajar hasta cangas. El descenso es muy tendido, de los de dar pedales, y no tardamos mucho en llegar a Cangas. Allí Jorge me mete en una superencerrona que va a dar a la subida al Acebo. Casi 400m al 15% de media y con picos de más del 20% para superar los 3800m.

Un día de los grandes. Aunque para grande, Jorge, que aguanto todo el día mi ritmo patatero, jaja. A ver si volvemos a compartir pedaladas pronto.