Mostrando entradas con la etiqueta Cruz de Linares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cruz de Linares. Mostrar todas las entradas
Aprovechando que la Cruz de Linares queda cerca de Oviedo, el pasado martes nos acercamos por la tarde a disfrutar de sus rampas, para hacer una ruta de 63kms y algo más de 1600m de desnivel, incluyendo también en la ruta las subidas al Tenebredo, el Escamplero y Llampaxuga.



Quedo con Luis y dos amigos suyos, Ruben y José, en el Parque de invierno para ir tranquilamente hasta Fuso por la senda verde. Allí comenzaremos la subida al Tenebredo por la vertiente de Lavares, mucho más suave que la otra vertiente, aunque sus dos primeros kilómetros agarran bastante, con rampas que rondan el 9-10%.


En Lavarejos nos espera Chus que se une a la ruta, y tranquilamente coronamos el Tenebredo y descendemos hacia Villanueva, donde José nos deja.



Cruzamos Proaza y comenzamos la subida a la Cruz de Linares. El comienzo, compartido con Bandujo, es brutal, con la pendiente superando constantemente el 10%.



Ganamos altura rápidamente y la subida va ganando en belleza, adentrándonos en el valle que lleva a Sograndio.



La subida alterna zonas abiertas con zonas de bosque, y rampas muy duras, cercanas al 15%, con algún descanso que nos permite coger un poco de aire.



Llegamos a Sograndio y las rampas todavía se endurecen más. Hay alguna herradura y no queda otro remedio que posturear en ellas, jaja.



Superamos Sograndio y la pendiente baja, e incluso hay tramos largos de descanso. La subida se abre y entre praderas vamos ganando altura, con las antenas de la cima al fondo.



La pena es que la niebla nos impide disfrutar de las vistas del Aramo y de las Ubiñas.





Coronamos la Cruz de Linares, un puertazo, duro y precioso.




Descendemos con cuidado ya que aunque han arreglado la carretera, la han dejado recubierta de gravilla hasta Castañedo y la posibilidad de derrapar en una curva es alta.
Llegamos a san Andrés y decidimos volver a Oviedo por el Escamplero, sin mayor dificultad por esta vertiente.


Tras el vertiginoso descenso del Escamplero, nos calentamos y nos desviamos hacia Llampaxuga. Sus duras rampas hacen que me arrepienta al momento de haber ido por allí, jaja.



Por suerte la subida no es muy larga y en seguida coronamos y podemos disfrutar de las bonitas vistas que hay en la cima.


Ya solo nos quedaba bajar a Oviedo y despedirnos. Ha sido una ruta magnífica para una tarde de verano. Buenos puertos y mejor compañía, no se puede pedir más.
Aprovechando que las tardes han crecido y ya se pueden hacer salidas algo mas largas, decidí acercarme hasta la Cruz de Linares, por su vertiente de Proaza, ya que hacía casi dos años que no la visitaba.
La ruta fue unipuerto, 65kms y unos 1000m de desnivel, pero no hay tiempo para más.


Tras unos kms cómodos hasta Proaza, llego por fin al cruce donde comienza la ascensión y el paisaje se torna espectacular.


Los primeros 4 kms superan el 10% de media, así que ya de inicio meto todo el desarrollo y me dedico a subir con mucha calma, disfrutando del paisaje y haciendo muchas fotos. Lo malo es que tenía el sol de cara y las fotos de esta zona salieron muy mal, solo esta foto se medio salva.


La llegada a Sograndio marca la zona más dura de la subida, con rampas muy duras. Justo al salir del pueblo hay un descanso y a partir de ahí la pendiente baja un poco, al 8-9% y la subida se abre dejando unas vistas del Aramo y del Valle del Trubia espectaculares.








Puertazo, duro y de una belleza espectacular. Hacía mucho que no disfrutaba tanto de una ascensión.


Ya solo quedaba bajar de nuevo al valle y volver a casa por terreno rompepiernas pero con muy buenas sensaciones.
Hoy por la mañana, tocaba visitar La Cruz de Linares, que hacía ya más de un año que no iba por alli pese a estar cerca de casa. La ruta fue poca cosa, 58kms y 1100 de desnivel, pero siempre es bonito visitar un puerto tan bonito como éste.


Terreno cómodo hasta San Andrés, donde comienza la subida. Las primeras rampas son muy duras, llegan al 17%, pero tras el primer kilométro y medio, abandonamos el bosque, la pendiente da algún respiro y podemos ver el valle del Trubia al fondo. Impresiona la altura que se gana en un momento.


 En los primeros kilómetros la carretera es una alfombra, con un asfalto casi perfecto.


Tras cuatro kilómetros de subida llegamos a Castañedo del Monte y al punto álgido de la ascensión, la rampa de hormigón al 17% que hay que superar para salir del pueblo.


Tras esa rampa, la pendiente desciende y se alternan zonas al 8-10% con otras de descanso. El asfalto empeora bastante, la carretera se estrecha y cada poco encontramos baches, que subiendo se pasan sin mayor dificultad, pero para bajar por aquí hay que ir con mucho cuidado.




Al llegar a Linares se mete la niebla y me impide disfrutar de las espectaculares vistas de la cima, pero esta subida es bonita siempre, por sus rampas y su trazado.


Ruta circular alrededor de la sierra del Aramo. 106kms y 2600m de desnivel con las subidas a La Cruz de Linares por San Andrés, La Cobertoria por Quiros y El Cordal por Pola.


Salgo de Oviedo y me dirijo a Trubia por la general, sin nada de tráfico y picando hacia abajo, llego a Trubia en un momento y allí comienzo a remontar el valle del Trubia rumbo a Quiros. Pero antes, en San Andrés, tomo el desvío hacia la Cruz de Linares.
Esta vertiente ya la había subido el año pasado, pero aquel día me encontraba muy mal y sufrí mucho, así que le tenía bastantes ganas.
Los 5 primeros kms superan el 10% de media, y el comienzo es demoledor, con rampas del 15% y varias herraduras.


Los 2 primeros kms están muy cerrados por la vegetación y me protegen del sol, que acaba de encontrar un hueco entre las nubes y está dando con fuerza.


Tras los 2 primeros kms la vegetación se abre y me deja vistas espectaculares.


Aquí el sol me está castigando con fuerza, pero en la zona de La Cobertoria está la niebla metida.


Tras pasar el pueblo de Castañedo del Monte hay un rampón del 18% sobre hormigón y luego la pendiente baja bastante, con alguna zona de descanso bastante larga, desde donde ya se ve Linares y la cima.


La Cruz de Linares. Las sensaciones han sido buenas, menuda diferencia con la subida de hace un año.


Y ahora bajó hacia Proaza, para volver a la carretera que remonta el valle del Trubia, con vistas tan bonitas como estas.


Una vez de vuelta en el valle, tomo dirección Quiros, pasando por lugares preciosos.



También se pasa al lado de la iglesia románica de San Pedro de Arrojo.


Paro en Bárzana a comer algo antes de afrontar esta vertiente de La Cobertoria, que aun no conozco. Nada más pasar Santa Marina ya se ve la cima.


Los primeros kms los subo a buen ritmo. Me imaginaba que la subida sería constante, 8kms al 8,3%, pero me encuentro una subida que va como a tirones, sin descansos, sin grandes rampas, pero subiendo y bajando el % constantemente. Además la niebla no me deja ver las Ubiñas y la zona de los Puertos de Agüeira.


Llego a Llanuces, a 3,5kms de la cima, y voy muy atufado, no consigo coger un ritmo comodo y estoy sufriendo más de la cuenta.


Se me hizo larguísimo el final, con esa carretera tan ancha me daba la sensación de que no avanzaba y cada vez hacía más eses, ademáscuando creía que ya llegaba a la cima, di la "última" curva y me encontre con que faltaba un km aun para coronar.


Y tras pasarlo realmente mal, corono La Cobertoria, no me gustó nada está vertiente, pese a ser menos dura que la vertiente de Pola, me pareció una subida pestosa a más no poder, más dura de lo que los números indican.


Me abrigo bien, que en la cima, con la niebla, hace bastante frio y bajo a Pola donde me espera Chus, que se incorpora a la ruta allí para subir El Cordal.
El Cordal comienza ya muy fuerte, y se van atravesando esos típicos túneles de vegetación tan bonitos.


Chus iba sin cadena y aquí ya estaba afilando el cuchillo.


Y en cuanto vió la cima y la mina de La Soterraña, soltó el estacazo y se marchó como una moto hacia la cima.


Y llegamos arriba del Cordal, aquí tuve sorprendentemente, mejores sensaciones que en La Cobertoria, y conseguí subir bastante cómodo.


Las vistas que hay desde el Cordal, del Monsacro y La Mostayal, son impresionantes.


Y bajamos tranquilamente hasta Riosa y Soto de Ribera, donde me separo de Chus (como siempre un placer) y vuelvo a Oviedo por El Condado.


En definitiva, bonita ruta, conociendo una nueva vertiente de un puerto, y llegando a casa bastante bien, pese a haber rodado poco este último mes y el mal momento pasado en La Cobertoria.