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El Fario es un pico situado entre los concejos de Villaviciosa, Gijón, Siero y Sariego. En su día ya presente la vertiente sur, hoy voy a presentar la vertiente norte, que discurre casi totalmente por el concejo de Villaviciosa. Al igual que la otra vertiente, esta ascensión no es más que la prolongación del Collado Fumarea.
Esta vertiente es más dura que la otra ya que tiene varios kilómetros por encima del 8-9%, y una mayor longitud, excluyendo la parte inicial de valle.
En total son algo más de 12kms de ascensión, a una engañosa media del 5,4%, y que alberga rampas muy duras, sobre todo en el tramo final de subida hasta las antenas.


En la localidad de Peón comienza la subida, allí tomaremos la carretera AS-331 dirección Pola de Siero.


Los primeros kilómetros, hasta llegar a Candanal, son muy suaves. Falso llano y algún pequeño repecho sin mayor dificultad.


Al salir de Candanal comienza la subida propiamente dicha. En la zona de herraduras que se ve en la foto las rampas superan el doble dígito, dejándonos claro que no va a ser tarea fácil alcanzar la cima.



Rápidamente se va ganando altura y la pendiente se mantiene constante en el 9-10%.




Después de unos tres kilómetros bastante duros, se llega al pueblo de Argoñoso. Tras superarlo se llega a un tramo de descanso de algo más de un kilómetro que nos permitirá coger aire de cara a afrontar la parte final de la ascensión.
En esta zona, debido a las explotaciones madereras, el asfalto está en mal estado y la carretera está muy sucia.


Desde la zona alta de la subida, las vistas del valle del rió España son espectaculares, divisándose el mar al fondo.


Finalizado el descanso, quedan dos kilómetros duros hasta llegar al Collado Fumarea. La pendiente en esta zona ronda el 8-9% y el asfalto está algo roto, al estar dentro del bosque y ser un tramo sombrío.




Tras un par de herraduras llegamos a Fumarea.


Y en la misma cima nos desviaremos a mano derecha rumbo al Pico Fario. Unos dos kilómetros de subida discontinua nos aguardan.


Al poco de coger el desvío ya encontramos esta rampa que alcanza el 15%.


Llegamos a un ligero descenso desde el que vemos las antenas de la cima, y tras el cual tenemos otra rampa del 15%.



Un nuevo descanso y llegamos a la zona más dura de la subida, 300 metros terroríficos que alcanzan un máximo del 20%.



A partir de aquí la pendiente va disminuyendo gradualmente hasta alcanzar la cima.




Las vistas desde la cima, en caso de estar el día despejado, son espectaculares, con más de media Asturias ante nuestros ojos.



Nueva ruta aprovechando la abundante media montaña asturiana. Esta vez por la zona de la comarca de la sidra y sus aledaños, con las subidas a Pandenes, la Cruz de Peón y Fumares/Pico Fario.
En total fueron 109kms y 1900m de desnivel.



El día empieza con contratiempos. Cuando voy a hinchar las ruedas de la bici veo que la rueda trasera está pinchada. Cambio la cámara y salgo con el retraso habitual, jajaja. Salgo de casa dirección Pola de Siero, donde me espera Hugo, que iba allí a arreglar un problema que tenía en el cambio. Cuando estoy a 500m de Pola, pincho otra vez la rueda trasera.
Llega Hugo y tras cambiar la cámara y pasar por una tienda a comprar otra, por fin comenzamos la ruta, con la esperanza de no tener más contratiempos, jaja.
Tenemos unos kilómetros por la general hasta llegar a Nava y allí nos desviamos hacia Pandenes. Tenemos por delante un terreno de toboganes y ligeras subidas, en medio de praderías y las típicas colinas de la zona central asturiana.




Es un placer rodar por zonas así de bonitas y los kilómetros pasan volando.



Tras pasar el pueblo de Pandenes tenemos un kilómetro de subida bastante fuerte, con alguna zona que supera el doble dígito. Aprovechamos para posturear, disfrutar de las vistas y sufrir, jajaja.




Coronamos y las vistas de la ría de Villaviciosa son magníficas.


Bajamos hacia la Villaviciosa por la vertiente que va a dar a la subida a La Campa. La carretera es muy bonita. No la conocía y habrá que pasar a subir esta vertiente.
Poco antes de llegar a Villaviciosa nos desviamos hacia Nievares para subir a La Cruz de Peón desde allí.



La subida tiene un comienzo durísimo. El primer kilómetro, hasta llegar a Nievares, tiene pendientes constantes superiores al 10%, llegando al 14-15% en algún punto.




En el pueblo la pendiente nos da un pequeño respiro. Esta será la tónica habitual de la subida, zonas duras alternadas con pequeños descansos ideales para tomar aire.
La Torre de Nievares es lo más destacable de este pequeño pueblo.





Seguimos con las rampas duras y algún descanso hasta llegar al cruce de la carretera del Pedroso.



Desde el cruce seguimos con las rampas y los descansos, alternando zonas abiertas y de bosque hasta llegar a la cima.






Coronamos la Cruz y bajamos a Peón a avituallarnos. Las fuerzas ya flaquean a estas alturas de lal ruta y hay que reponer.


Me separo de Hugo y afronto en solitario la mayor dificultad del día, la subida a Fumarea con el añadido del Fario.
Tengo que remontar unos kilómetros muy suaves de valle antes de comenzar la subida en si.


Una vez que comienza la subida la pendiente ronda siempre el 8-9%, con rampas puntuales superiores al 10%, por lo que gano altura rápidamente.






Debido a la actividad maderera el asfalto está bastante roto y sucio en algún tramo de la subida.


Llego al descanso que hay a mitad de la subida y aprovecho para coger aire.


Último tramo de subida, de nuevo con pendientes cercanas al 10%. Voy en las últimas por lo que meto todo el desarrollo y con calma hasta la cima, que aún quedan buenas rampas para llegar al Fario.


Corono Fumarea y me desvío hacia Fario. Me esperan algo menos de 2kms con rampas muy duras y descansos.




Se ven las antenas de la cima, pero todavía hay que superar rampas duras para llegar a ellas.


Al fondo se ve el culebreo que alcanza el 20%, la zona más dura de la subida.


Lo paso bastante mejor que la otra vez que subí aquí, pese a ir más quemado. La pendiente baja ligeramente y ya sólo me queda llegar a la cima.





Tras la foto de rigor aprovecho para disfrutar de las vistas durante la bajada. Son espectaculares pese a que la foto no les haga justicia.



Tras hacer un poco el monguer en el cartel de Fumarea, aprovecho para coger agua en la fuente. Debía de estar llena de bilharzia, porque a pesar de estar en las últimas, recupero y me encuentro bastante bien en los kilómetros que me quedan hasta llegar a casa, incluyendo los típicos troleos a los pros que abundan por la zona, jaja.