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Aprovechando la pequeña tregua que nos dio el tiempo, hoy pude seguir sumando kms y notando como van mejorando las sensaciones poco a poco.
La ruta fue de 123 kms y 1950 m de desnivel, con las subidas a La Degollada por el Cogollo, y a la Ermita del Fresno por Vendón.
La grupeta la formamos, David, Estrada, Hugo y yo.


Tras unos kilómetros de calentamiento por el Berrón, Noreña y Llanera, nos dirigimos hacia Santullano, pasando primero por el Alto del Castiello, corto, pero duro, y con buenas vistas desde arriba.



Seguimos hacia Santullano, por un continuo sube baja.


Y bajamos hasta Soto, para desviarnos hacia el primer objetivo del día.


Una vez que llegamos a Granda, nos desviamos hacia la subida a La Degollada, en una de sus múltiples vertientes.



La primera parte de la ascensión transcurre por una zona arbolada y con pendientes bastante constantes al 7%.




Al llegar al Cogollo, a mitad de la ascensión, la subida se abre, dejándonos magníficas vistas.



La subida en esta zona final es discontinua, alternando rampones y descansos.


Llegando a la cima, las vistas son majestuosas.



Después de coronar bajamos a Avilés a avituallarnos, y desde allí nos dirigimos a la segunda dificultad del día, El Fresno por Vendón, una subida muy irregular que alterna rampas del 20% con bajadas.


Desde la cima podemos ver el mar y la ría de Avilés, y toda la cordillera, que luce magnífica con las últimas nevadas.



Ya solo quedaba volver a casa con un pequeño bucle para sumar más kilómetros. Es la primera vez que hago más de 100kms este año y no llego a casa hecho una piltrafa, jaja, así que muy contento.

Como siempre, un placer compartir ruta con estos charranes, jaja.
Candamo, Las Regueras y Llanera, son zonas cercanas a Oviedo por las que había rodado muy poco, así que estos días he hecho un par de rutas para conocer la zona, muy bonita para rodar, con terreno rompepiernas, pequeñas cotas, puertos largos y tendidos y muros tremendos. Las crónicas de las dos rutas son las siguientes.

El perfil de la primera ruta es el siguiente, con 92kms y 1700m de desnivel, con las subidas al Escamplero, La Degollada, La Ermita del Fresno y El Violeo.


Salgo de Oviedo y el terreno hasta el Escamplero es muy cómodo, y tras la corta y dura subida al Escamplero, vuelve el terreno favorable hasta llegar a Peñaflor. Allí comienza la carretera a subir poco a poco a base de toboganes hasta llegar a Grullos y comenzar la subida a la Degollada, larga, pero con zonas de descanso y sin muchas rampas, con vistas bonitas, hasta llegar al área recreativa de La Degollada.


Salgo de La Degollada y sigo por la carretera que lleva al Área recreativa para ver a donde llega, pero veo mucha rampa y no se si estará asfaltada, así que doy la vuelta, ya investigaré en casa y volveré, jejeje.
Vuelvo sobre mis pasos y bajo hacia Las Regueras por El Cogollo, pasando por pueblos con nombres tan curiosos como este.


Llego a Carbajal y me dirijo hacia el coco del día, la Ermita del Fresno. La subida se divide en 2 partes, la primera, un km durísimo, y la segunda es un km realmente bestial, con rampas del 20% sostenidas, y que me hacen apretar de verdad para poder coronar. Brutal, la cara que tengo en la foto lo dice todo.


Y de ahí bajo a Posada de Llanera y tomo rumbo Brañes, para volver a Oviedo por El Violeo, una de mis subidas favoritas, que con las piernas tocadas de la ascensión anterior se me hace bastante dura.






Pues tras mirar por internet la carretera que continuaba desde el Área recreativa de La Degollada, me encuentro esta bestial subida, que por supuesto había que ir a catar, con la compañía de Chus. Al final fueron 68 kms y 1100 m de desnivel.


La tarde es calurosa y poco a poco nos vamos acercando a Peñaflor.


Llegamos a Peñaflor y encontramos ya el cruce a la subida, toca apretar.



El comienzo es realmente duro, con medio km al 15% muy constante.


Hay algún tramo de descanso que hace algo más llevadera la subida.


Al km y medio de ascensión hay una rampa brutal de unos 250m y después la pendiente baja algo y hay algún descansillo, pero sigue habiendo algún rampón suelto, en un trazado básicamente rectilineo.
La zona intermedia no es muy bonita, con mucho pino y eucalipto, muy cerrada, no parece el centro de Asturias, sino más bien el occidente asturiano.





El último km es más abierto y nos deja unas vistas de Oviedo, Peña Mea, el Monsacro, el Aramo, las Ubiñas, realmente tremendas.




Últimos repechos, esta vez ya con vistazas y llegamos a la zona de cresteo previa al Área recreativa.




Y coronamos, ha sido duro, pero muy divertido.


Y de allí bajamos hacia Las Regueras, por un tramo preciosos, ya de bosque autóctono, y de nuevo con paisajes espectaculares.



Y vuelta a Oviedo, un poco apurada porque se nos hacía ya de noche. Como siempre, un placer compartir pedaladas con Chus.