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Siempre es un placer acercase a Vega Bobies. Ayer, acompañé a Marcos a conocer la dura subida morciniega, y de paso hacer la primera visita del año a la Vega. 1250m de desnivel en poco más de 43kms.



Nos acercamos hasta Santa Eulalia de Morcín por La Manjoya y El Condado. Una vez que llegamos a la capital del concejo de Morcín comenzamos la ascensión a Vega Bobies. Vemos la cima y la nieve pocos metros por encima de ella.



Estos primeros kilómetros se me suelen hacer bastante largos. Pero yendo acompañado pasan volando, y antes de darme cuenta ya estamos llegando al cruce de La Vara.



Desde el cruce a La Vara tenemos una zona de rampas muy duras alternadas con descansos.


Y a partir de La Vara ya no hay descansos. Sólo pendientes superiores al 10% y que además van incrementándose paulatinamente.


La última recta es durísima, pero hoy debí de tomar Meldonium con el café, porque tuve unas sensaciones buenísimas y me pude permitir apretar en los últimos 700m, haciendo una media cercana a los 7kms/h, jajaja.



Coronamos Vega Bobies con la nieve al lado. Subida espectacular, como las vistas desde la cima.





Ya sólo quedaba volver a casa por alguna de las múltiples encerronas que hay por La Manjoya.


Como siempre, un placer compartir pedaladas con Marcos.
Se cierra un 2015 diferente a los años anteriores, menos tiempo para la bici, pero las mismas ganas de disfrutar de cada pedalada. Como despedida del año decidí acercarme a mi subida fetiche, Vega Bobies.


Salgo de casa al mediodía y me dirijo tranquilamente hacia Santa Eulalia de Morcín. Allí me desvío hacia la Vega, que ya es visible desde el inicio.


Me tomo la subida con mucha clama, ya que no estoy en buena forma. Así que decido ir disfrutando de cada rincón de esta bella subida.


Rampas duras para llegar a La Vara, que la humedad del suelo dificultan aún más.


Desde La Vara me lo tomo con mucha paciencia. El suelo está muy mojado y sucio y no me puedo poner de pie en casi ninguna parte. Aún así no sufro mucho y llego a la cima bastante entero. 
Como siempre, el premio al esfuerzo es disfrutar de unas vistas espectaculares.










Y cuando ya sólo quedaba bajar e ir tranquilamente a casa comienza la odisea. Primero casi caigo bajando de la Vega al derraparme la rueda trasera tres veces seguidas en una curva. Menos mal que iba a 15kms/h y pude controlar la bici.
Después pincho a la altura de Argame al pillar un cristal en el arcén. Posteriormente vuelvo a pinchar en La Manjoya con otro cristal.... y no me quedan cámaras de repuesto. No estoy muy lejos de casa, unos 4kms, pero un amable señor se ofrece a llevarme hasta casa. No creo que lea esto, pero desde aquí agradecerle de corazón el favor que me hizo.




Y para inaugurar el año que mejor que acercarse a los Lagos de Covadonga, mítica ascensión constantemente maltratada por Unipublic y sus recorridos.


Salgo de Soto de Cangas a media mañana y me tomo los kilómetros de falso llano que hay hasta Covadonga como perfecto calentamiento para la subida.


Como siempre, los primeros kilómetros se me atragantan. Pendientes al 9-10% y la carretera metida en el bosque sin mucho que ver.


Tras 3-4kms se sale del bosque, las vistas mejoran y mis sensaciones también.



Hay mucho tráfico, pero en los Lagos el ciclista siempre es respetado al máximo por lo que no se hace para nada incómodo.
Poco a poco me voy acercando a la Huesera, punto culminante de la subida a los Lagos.



Llego a la Huesera y me la tomo con una calma tremenda, no tengo muchas ganas de recalentar el motor, jaja. Pero que dura se hace de todos modos.



Al llegar al Mirador de la reina y culmino la fase más dura de la subida. Desde aquí quedan zonas muy duras, pero alternadas con descansos.
Desde el Mirador hasta la cima, la subida es espectacular, con unas vistas que quitan el hipo.







Cuanto más me acerco a la cima, mejor me encuentro y disfruto de cada momento y rincón.



Y llego al Lago Enol, que como siempre luce precioso. Ya sólo me queda acercarme al Lago Ercina y disfrutar de uno de los paisajes más bonitos de Asturias.






Esta vez no sufro ningún percance en la bajada, jaja, así que llego al coche sin mayor dificultad.

Los Lagos, un puertazo, duro y precioso, Para disfrutar si te lo permiten sus rampas.
Nueva visita a Vega Bobies, aprovechando que es el coloso más cercano a casa. Y esta vez por una vertiente que todavía no había ascendido, la que sube desde Santa Eulalia de Morcín por los Alfilorios. La ruta fue de 1150m de desnivel en algo menos de 42kms.



Salgo de casa a media mañana y la temperatura ya ronda los 30º, cosa que solo irá en aumento a lo largo de la ruta.
Cuando llego a Santa Eulalia de Morcín comienzo la subida a Vega Bobies. Ver la cima tan arriba, y ni una sombra en el camino no da muchos ánimos, jaja.


Tras poco más de un kilómetro de ascensión me desvío hacia los Alfilorios. Enseguida hay rampas duras y se gana altura rápidamente.


Estos kilómetros hacia los Alfilorios son bastante bonitos, y combina kilómetros duros con rampas por encima del 10%, con otros más cómodos que dan un respiro. De todos modos subo muy despacio ya que el final de Vega Bobies necesita todas las fuerzas posibles.


Llego a los Alfilorios y tengo un pequeño tramo llano, incluso con un pequeño descenso, hasta el siguiente cruce, para ir a La Vara. Nada mas desviarse, el primer kilómetro es durísimo con rampas continuas que llegan a alcanzar el 20%.


La subida se hace dura, y más aún con el calor que hace, pero las vistas del embalse y sus alrededores mitigan el sufrimiento.



Llego por fin a la zona de crestéo y tengo un tramo llano hasta llegar a La Vara.



En La Vara comienza el infierno, los 2,5kms finales de subida y que  nos llevarán a Vega Bobies. La primera rampa es terrible, pero luego viene una zona un poco más cómoda donde hay que intentar guardar todas las energías posibles.


Llego a la última bastante bien y ante mí veo la ya mítica recta final de Vega Bobies. La primera mitad la hago bien, pero en la segunda mitad veo como mi velocidad va bajando poco a poco y me comienzo a asar con el sol dándome de lleno.
Cuando me pongo de pie me queman las manetas de los frenos, y cuando me vuelvo a sentar me quema el sillín, jaja.



20m antes de la cima, decido que ya estuvo bien por hoy y que los 36,8º que me marcaba el cuenta no son la temperatura ideal para este nivel de esfuerzo, jaja.





En la cima me refresco como puedo, disfruto un rato de las vistas, algo estropeadas por la neblina del bochorno, y bajo para casa volviendo a Oviedo por El Condado.

Que bonito es Vega Bobies, pero mejor si está más fresco, jaja.