Ayer era el día elegido para subir a Amieva, el penúltimo CIMA que me queda en Asturias, y rodar por Ponga, un lugar maravilloso por el que siempre es un placer pedalear.
La ruta incluía las subidas a Amieva, Collada Llomena y Collada Mohandi, 108 kms y unos 2400m de desnivel.


La grupeta salía de Infiesto, pero yo tenía que salir de Cangas de Onís, así que quedamos en encontrarnos por la zona de Mohandi.
La mañana está fría, 1º, y la niebla está metida, así que bien abrigado tomo rumbo hacía el Pontón.


Voy remontando el valle, en un terreno que pica un poco para arriba, y a los pocos kms la niebla se va, y el sol comienza a brillar, aunque la temperatura sigue siendo fría.


Tras 12 kms me desvió hacia Sellaño, el terreno sigue picando un poco para arriba y los paisajes empiezan a ser preciosos.



Tras llegar a Sellaño, como la grupeta aun no llegó, comienzo a subir con mucha calma la Collada Mohandi, subida realmente bonita por ambas vertientes.



Y tras unos 2kms de ascensión, ya me encuentro con la grupeta, así que toca media vuelta y bajar hacia Sellaño de nuevo para tomar el cafe. 
Aurelio, Dastur, Dosoro, Huerna y Lago forman la grupeta.


Tras reponer fuerzas, tomamos dirección Amieva, para comenzar el coco del día. Comienza muy fuerte y toca apretar.


La subida es dura, pero también muy bonita, con un trazado interesante, carretera estrecha y vistas magníficas.




Tras llegar a San Román nos dirigimos hacia el terrible km final de Amieva, un km al 17% de media, que se puede intuir más o menos en la foto de debajo. Teníamos la duda de si se podría subir esa rampa con el suelo mojado, y con bastante cuidado comenzamos a subir.
En la primera curva hago un caballito y al ponerme de pie me derrapa la rueda trasera, así que echo pie a tierra y dejo la subida a Amieva para mejor ocasión, en una época del año con más calor y que el suelo esté seco.
El resto de la grupeta si que sigue hasta arriba y consiguen coronar, muy grandes, jajaja.


De nuevo bajamos al valle, con un par de percances sin mayor importancia, y seguimos remontandolo hasta Puente Vidosa, con un frío tremendo.


Y llegamos a Puente Vidosa y la cascada de Aguasaliú, que lleva muy poca agua.


Allí podemos ver esta bici con unos platos muy faciles de mover, jajaja.


Y allí mismo ya cogemos el desvío hacia la Collada Llomena, puerto durísimo del cual no conocía esta vertiente.


Los primeros kms remontan una garganta, con la carretera  serpenteando con la montaña, y alguna rampa dura, aunque la carretera nueva tan ancha le quita algo de encanto al puerto.


En este zig-zag comienzan 2kms terribles en los que la pendiente nunca baja del 10%, aunque algunos digan que tiene descansillos, jajaja.



Nos acercamos a Viego, pero las pendientes no disminuyen.


Pero las vistas siempre ayudan a llevar mejor la subida, con esos bosques tan bonitos.


Llegamos a Viego y la pendiente baja un poco, al 8-9%, pero las piernas lo agradecen.



Y al ser más llevadero el puerto se puede disfrutar aun más de las vistas.


El Picu Pierzu ya nos vigilará hasta el final de la ascensión.


Los últimos 2 kms atraviesan un bosque que en esta época del año está precioso.




Y justo al final el bosque se abre y nos tenemos unas vistas espectaculares.



Foto de grupo en Llomena, subida totalmente recomendable, bonito y muy duro.


Y bajamos de nuevo hacia Sellaño, donde comemos algo y vuelta a subir a Mohandi, que en principio no tenía pensado subir entera, pero tras haber subido solo 2 kms por la mañana, me pueden las ganas y acabo subiendo hasta arriba.


A la grupeta le pesan las piernas y se comienzan a descolgar, jojojo.


Pasamos por el pueblo de Cazo, precioso.


Mohandi no es un puerto muy duro ni muy largo, pero es de los más bonitos que hay en Asturias.


Foto de grupo en la cima, con una actitud totalmente alejada del cicloturismo, jojojo.


Que bonitos están los bosques en otoño.


Y tras despedirnos, toca bajar Mohandi por donde había subido, disfrutando otra vez de las vistazas, con el Tiatordos al fondo.


Por un terreno muy cómodo vuelvo a Cangas de Onís sin mayor problema.
Gran ruta, grandes puertos y la mejor compañía, me queda el mal sabor de boca de no haber subido a Amieva, pero en primavera será mío ^^, jajaja.
El viernes pasado tocaba visitar las Foces del Río Aller, con la subida inicial a La Mozqueta, subida hermana de La Colladiella, y la subida final a La Colladona, para un total de 107kms y algo mas de 1600m de desnivel.


Salgo de Ciaño con Lago a media mañana, rumbo a La Mozqueta, con el día soleado y algo de viento. Los primeros 4kms de La Mozqueta son muy tendidos, en medio del paisaje típico de las cuencas, con pozos mineros cada poco.


Tras pasar La Nueva, comienza la zona seria de la ascensión, 6kms al 8-9% muy constante y sin descansos. La primera parte transcurre por una zona más cerrada.


Tras pasar La Fresnosa quedan 3 kms por una zona alta de la montaña, mucho más abierta.


A 2 kms de la cima nos encontramos a Dosoro bajando, que había subido por la otra vertiente a nuestro encuentro, así que una vez juntos nos dirigimos a  la cima, dejándonos bonitas vistas del valle por el que hemos subido.


Coronamos y disfrutamos de las vistas que nos deja la otra vertiente.


Foto de grupo en La Mozqueta.


Y tras la foto bajamos dirección Figaredo, con el viento de cara comenzándonos a castigar.


Y de Figaredo tomamos rumbo al valle de Aller, para remontarlo hasta Collanzo y allí desviarnos hacia las Foces del Río Aller.
Este tramo se hace duro ya que hay mucho tráfico, el terreno pica constantemente hacia arriba y sobretodo por el viento de cara, que por momentos nos castiga con dureza y convierte el mero hecho de pedalear en un infierno.
Con mucho esfuerzo llegamos a Collanzo y comenzamos a subir tranquilamente hasta las Foces.


A un km de las Foces, Dosoro se da la vuelta para poder llegar a Oviedo de día, y seguimos Lago y yo, por un terreno esta vez algo más duro.


Ya vemos las Foces al fondo.



Entramos en las Foces del Río Aller, un tramo muy corto, pero de una belleza insuperable.







Y tras cruzarlas decidimos no llegar al pueblo y dar la vuelta para no ir demasiado justos de tiempo, pero dándonos tiempo a disfrutar del maravilloso bosque.


Y cruzamos otra vez las Foces, de nuevo maravillados.





Y volvemos de nuevo al valle de Aller, esta vez más cómodo ya que el terreno pica un poco para abajo y el viento nos da de espaldas.


Una vez llegados a Cabañaquinta nos desviamos hacia la Colladona, 5.5kms al 7% realmente bonitos.





Tras coronar la Colladona tenemos bonitas vistas de la vertiente de Laviana.


Y también tenemos bonitas vistas de Peña Mea.


Y tras bajar hasta el valle del Nalón, solo quedaba volver hasta Ciaño, por un terreno incómodo por culpa del tráfico, y de nuevo jalonado cada poco por pozos mineros.


Bonita ruta, con tres subidas muy interesantes y la mejor compañía-