Candamo, Las Regueras y Llanera, son zonas cercanas a Oviedo por las que había rodado muy poco, así que estos días he hecho un par de rutas para conocer la zona, muy bonita para rodar, con terreno rompepiernas, pequeñas cotas, puertos largos y tendidos y muros tremendos. Las crónicas de las dos rutas son las siguientes.

El perfil de la primera ruta es el siguiente, con 92kms y 1700m de desnivel, con las subidas al Escamplero, La Degollada, La Ermita del Fresno y El Violeo.


Salgo de Oviedo y el terreno hasta el Escamplero es muy cómodo, y tras la corta y dura subida al Escamplero, vuelve el terreno favorable hasta llegar a Peñaflor. Allí comienza la carretera a subir poco a poco a base de toboganes hasta llegar a Grullos y comenzar la subida a la Degollada, larga, pero con zonas de descanso y sin muchas rampas, con vistas bonitas, hasta llegar al área recreativa de La Degollada.


Salgo de La Degollada y sigo por la carretera que lleva al Área recreativa para ver a donde llega, pero veo mucha rampa y no se si estará asfaltada, así que doy la vuelta, ya investigaré en casa y volveré, jejeje.
Vuelvo sobre mis pasos y bajo hacia Las Regueras por El Cogollo, pasando por pueblos con nombres tan curiosos como este.


Llego a Carbajal y me dirijo hacia el coco del día, la Ermita del Fresno. La subida se divide en 2 partes, la primera, un km durísimo, y la segunda es un km realmente bestial, con rampas del 20% sostenidas, y que me hacen apretar de verdad para poder coronar. Brutal, la cara que tengo en la foto lo dice todo.


Y de ahí bajo a Posada de Llanera y tomo rumbo Brañes, para volver a Oviedo por El Violeo, una de mis subidas favoritas, que con las piernas tocadas de la ascensión anterior se me hace bastante dura.






Pues tras mirar por internet la carretera que continuaba desde el Área recreativa de La Degollada, me encuentro esta bestial subida, que por supuesto había que ir a catar, con la compañía de Chus. Al final fueron 68 kms y 1100 m de desnivel.


La tarde es calurosa y poco a poco nos vamos acercando a Peñaflor.


Llegamos a Peñaflor y encontramos ya el cruce a la subida, toca apretar.



El comienzo es realmente duro, con medio km al 15% muy constante.


Hay algún tramo de descanso que hace algo más llevadera la subida.


Al km y medio de ascensión hay una rampa brutal de unos 250m y después la pendiente baja algo y hay algún descansillo, pero sigue habiendo algún rampón suelto, en un trazado básicamente rectilineo.
La zona intermedia no es muy bonita, con mucho pino y eucalipto, muy cerrada, no parece el centro de Asturias, sino más bien el occidente asturiano.





El último km es más abierto y nos deja unas vistas de Oviedo, Peña Mea, el Monsacro, el Aramo, las Ubiñas, realmente tremendas.




Últimos repechos, esta vez ya con vistazas y llegamos a la zona de cresteo previa al Área recreativa.




Y coronamos, ha sido duro, pero muy divertido.


Y de allí bajamos hacia Las Regueras, por un tramo preciosos, ya de bosque autóctono, y de nuevo con paisajes espectaculares.



Y vuelta a Oviedo, un poco apurada porque se nos hacía ya de noche. Como siempre, un placer compartir pedaladas con Chus.
Philippe Gilbert es Mister Cauberg. Dos victorias en la Amstel Gold Race y podium este año en una forma horrible. El Cauberg es el repecho que mejor se adapta a sus características y en el que más cómodo se encuentra. Mister Cauberg jugaba en casa, y todo el mundo lo sabía. ¿Todo el mundo?...

Al fin.
La carrera comenzaba sin sobresaltos, con las típicas fugas de gregarios para colocarse bien de cara a movimientos futuros y no tuvo mayor importancia hasta que a 6 vueltas del final, en el paso del Cauberg, Gesink atacaba llevándose a rueda a Contador y Voeckler entre otros corredores. Rápidamente enlazaron con los fugados de delante y Voeckler organizó aquello en un pis pas, con los franceses tirando fuerte con un magnífico Coppel y los españoles entrando a tirar también con Flecha y Lastras haciendo un buen trabajo para Contador.
La fuga hizo algo de ventaja ante la indecisión de quien tiraba por detrás, belgas, alemanes y colombianos no se acaban de poner de acuerdo en un principio, pero en seguida la fuga pasó a tener una ventaja estable, pero no demasiada peligrosa.
El circuito decepcionó un poco, ya que en el pelotón no se hizo la selección hasta que se produjo una montonera que dejó cortado a medio pelotón, aún así consiguieron echar la fuga abajo justo a 2 vueltas para el final.

Tira tú, que a mi me da la risa.
Una vez neutralizada  la fuga, Bélgica bloqueó la carrera para aprovechar a sus dos jefes de filas, Boonen y Gilbert. Solo Talansky y Stannard (parecían el duo sacapuntas) intentaron hacer camino pero sin mayor peligro.
Solo quedaba llegar a la última y clave subida al Cauberg. La entrada era complicada con una curva a izquierda tras bajada, con un badén justo antes de la curva. Lo más importante era estar bien colocados, pero el único español capaz de hacerlo fue Freire, Valverde iba muy atras y a Purito ni se le veía.
Los belgas, todos en cabeza, lanzaron a Philippe Gilbert, que soltó un estacazo bestial donde siempre lo suelta, donde todo el mundo sabe que va a atacar, y no había nadie a su rueda...
Probablemente Valverde no habría podido seguir el ataque de Gilbert, pero habría llegado cerca del belga a la última recta. 
Valverde y Boasson Hagen, junto a Kolovnev, fueron los que mejor salieron del Cauberg, pero ya muy lejos de Gilbert, que tuvo tiempo a celebrar cómodamente su victoria.

Con tiempo para celebrarlo.
Por detrás, el noruego lanzaba un ataque y caminaba solo hacia la plata, mientras Valverde, iba hacia el bronce mirando ¿hacia atrás?, perdiendo de nuevo una oportunidad única, estando en una forma tremenda y en un terreno que se le adaptaba a las mil maravillas. Todo por estar mal colocado en el momento clave de la carrera. Definitivamente, Valverde ha vuelto, jajaja.

Piti en estado puro.
Victoria más que merecida de un corredor que ya tiene un palmares espectacular, en un Mundial que decepcionó un poco, y nos deja a una selección española con la mala imagen habitual, la nueva Italia.

Y me dejan sólo.
Por último comentar que Gilbert tiene la ocasión de ganar su tercer Giro de Lombardía este fin de semana, esta vez con el añadido de poder vencer vistiendo el maillot arcoiris. Corredores como él son necesarios, porque él es Mister Cauberg.
Otro mes más que pasa, y una nueva visita a Vega Bobies, para continuar con el reto. En principio iba a ir la próxima semana, pero las predicciones del tiempo no son muy buenas, así que aproveché un hueco que tuve hoy por la tarde para acercarme a la brutal ascensión.

Con calma salgo de casa y llego por terreno muy cómodo a Santa Eulalia de Morcín, donde ya veo la cima.


La subida deja vistas bonitas en varios sitios.



Con paciencia por fin encaro la recta final, con el sol castigándome duramente.


Y por fin corono, a punto de imitar a Teklehaimanot en el Cuitu Negru, jajaja. Las sensaciones fueron malísimas, pero cuando miré el cuentakilómetros para ver el tiempo que había tardado en subir, vi que había batido mi récord por 1.10, eso explica que llegará arriba tan justo y con esa mala cara.


Ya solo queda disfrutar de las vistas, y bajar con mucho cuidado. 9 de 9, el reto sigue en pie...