Bueno, pues otra vez dando la brasa con Vega Bobies. Hoy tocó la penúltima visita del año en compañía de Pablo y David.

Salimos de Oviedo a media mañana, con bastante frío, y para rodar un poco antes de ir a Vega Bobies, vamos hasta Mieres por el clásico enlazado San Esteban de las Cruces - Padrún.
Vamos tranquilos, y las piernas hoy no me van muy allá, creo que tocará sufrir mucho en Vega Bobies.
Tras llegar a Mieres, volvemos a Morcín por la general, en un terreno muy cómodo, y paramos en Santa Eulalia a tomar un cafetín para entrar en calor ante lo que nos viene encima.

Comenzamos a subir y ya vemos la cima, esta despejado y probablemente estará seca toda la subida.


Subimos tranquilos y los kms van pasando entre charlas y risas. Aquí estos dos cracks, que van sin cadena y hoy dieron una exhibición.


Llegamos la zona final, el famoso km y medio al 15% de media, y las sensaciones son buenas al principio, pero los 500m posteriores a la última curva me matan, y cada vez voy más despacio.
Mientras David sube haciendo series, y Pablo detrás mio comentando la jugada. No doy crédito, jajaja.
Con muchísimo sufrimiento corono y ya solo queda una. Hoy ha sido el día que más he sufrido en la ascensión, pero sufriendo sabe mejor, jajaja.


Disfrutamos de las preciosas vistas y para abajo con mucho cuidado.



Para abajo con mucho cuidado porque ya lo dice la pintada...



Y volvemos a casa por El Condado, con un dolor de piernas considerable en las piernas.

Ya solo queda una, menos mal, jajaja
El martes pasado tocaba visitar de nuevo el Jitu de Escarandi, esa bellísima y durísima subida situada en plenos Picos de Europa, en compañía de Chus.
El día fue de lo más accidentado, el plan inicial era llegar a Arenas de Cabrales a media mañana para subir el Jitu por la mañana, y después de comer hacer un par de subidas más por la zona, pero nada más salir hacia Arenas, por asuntos de trabajo, tuvimos que dar la vuelta y retrasar la salida un par de horas, así que ya solo íbamos a subir el Jitu.
Llegamos a Arenas, y al ponernos a montar las bicis, Chus se da cuenta de que se ha dejado la tuerca del cierre rápido de la rueda en su coche, así que tenemos que buscar una ferretería, para arreglar momentáneamente la situación con una tuerca y una arandela, siendo la atracción de los jubilados del lugar.
Así que con muy poco tiempo para subir, tomamos rumbo a Poncebos para hacer los 6 kms de falso llano que hay hasta el comienzo de la subida.


Los primeros kms transcurren por una garganta preciosa con el Cares a nuestro lado.



Los picos nevados comienzan a asomar al fondo.


Y tras llegar a Poncebos nos desviamos hacia Sotres, a través de otra garganta y con rampas que ya superan el 10%.



La carretera serpentea al lado de la montaña mientras va ganando altura. Casi toda la ascensión es así.


En el segundo km se atraviesan tres túneles preciosos.


Y tras algo más de 3 kms llegamos a una zona de revueltas para cambiar de ladera.



Aprovechamos para disfrutar de las vistas de lo que hemos dejado atrás.


Última revuelta...


...y llegamos al rampón que cierra los 4 primeros kms, en medio de un paisaje espectacular.


La pendiente baja bastante y nuestras piernas lo agradecen. El paisaje es cada vez más bonito y pasamos al lado de un conjunto etnográfico de interés.



Y otra vez a remontar una garganta, esta vez a media ladera, con unos paisajes que quitan el aliento.




La combinación de roca y bosques otoñales es realmente preciosa.







Y tras varios kms realmente bellos, llegamos a Sotres, con un rampón que llega al 17% para subir hasta el pueblo.


Hay que apretar, pero sin mayor dificultad llegamos a Sotres.




Y con algo de nervios nos dirigimos al tramo que nos lleva al collado de la Caballar, 1km al 14,5% con rampas del 21%.
Cuando subí en febrero, el asfalto estaba bastante mal, con baches, pero se pasaba bien. Para nuestra sorpresa nos encontramos la carretera recién arreglada, la semana pasada le habían echado una capa de brea y luego la habían cubierto con gravilla, pero no la había compactado esperando a que se fuese compactando con el paso de los coches, algo muy clásico en las zonas de montaña de León.


El problema fue que al estar sin compactar, en realidad no era una carretera, si no una pista de gravilla, donde la rueda se hundía un dedo y hacía muy difícil subir e incluso mantener el equilibrio.


Así que tras medio km más o menos decidimos dejarlo para mejor ocasión  cuando la carretera ya estuviera compactada.


Foto de grupo donde nos quedamos, al final las adversidades pudieron con nosotros, pero que bien lo pasamos, jajaja.


Habrá que volver en verano...

PD: Chus, como siempre un placer rodar contigo.
Ayer era el día elegido para subir a Amieva, el penúltimo CIMA que me queda en Asturias, y rodar por Ponga, un lugar maravilloso por el que siempre es un placer pedalear.
La ruta incluía las subidas a Amieva, Collada Llomena y Collada Mohandi, 108 kms y unos 2400m de desnivel.


La grupeta salía de Infiesto, pero yo tenía que salir de Cangas de Onís, así que quedamos en encontrarnos por la zona de Mohandi.
La mañana está fría, 1º, y la niebla está metida, así que bien abrigado tomo rumbo hacía el Pontón.


Voy remontando el valle, en un terreno que pica un poco para arriba, y a los pocos kms la niebla se va, y el sol comienza a brillar, aunque la temperatura sigue siendo fría.


Tras 12 kms me desvió hacia Sellaño, el terreno sigue picando un poco para arriba y los paisajes empiezan a ser preciosos.



Tras llegar a Sellaño, como la grupeta aun no llegó, comienzo a subir con mucha calma la Collada Mohandi, subida realmente bonita por ambas vertientes.



Y tras unos 2kms de ascensión, ya me encuentro con la grupeta, así que toca media vuelta y bajar hacia Sellaño de nuevo para tomar el cafe. 
Aurelio, Dastur, Dosoro, Huerna y Lago forman la grupeta.


Tras reponer fuerzas, tomamos dirección Amieva, para comenzar el coco del día. Comienza muy fuerte y toca apretar.


La subida es dura, pero también muy bonita, con un trazado interesante, carretera estrecha y vistas magníficas.




Tras llegar a San Román nos dirigimos hacia el terrible km final de Amieva, un km al 17% de media, que se puede intuir más o menos en la foto de debajo. Teníamos la duda de si se podría subir esa rampa con el suelo mojado, y con bastante cuidado comenzamos a subir.
En la primera curva hago un caballito y al ponerme de pie me derrapa la rueda trasera, así que echo pie a tierra y dejo la subida a Amieva para mejor ocasión, en una época del año con más calor y que el suelo esté seco.
El resto de la grupeta si que sigue hasta arriba y consiguen coronar, muy grandes, jajaja.


De nuevo bajamos al valle, con un par de percances sin mayor importancia, y seguimos remontandolo hasta Puente Vidosa, con un frío tremendo.


Y llegamos a Puente Vidosa y la cascada de Aguasaliú, que lleva muy poca agua.


Allí podemos ver esta bici con unos platos muy faciles de mover, jajaja.


Y allí mismo ya cogemos el desvío hacia la Collada Llomena, puerto durísimo del cual no conocía esta vertiente.


Los primeros kms remontan una garganta, con la carretera  serpenteando con la montaña, y alguna rampa dura, aunque la carretera nueva tan ancha le quita algo de encanto al puerto.


En este zig-zag comienzan 2kms terribles en los que la pendiente nunca baja del 10%, aunque algunos digan que tiene descansillos, jajaja.



Nos acercamos a Viego, pero las pendientes no disminuyen.


Pero las vistas siempre ayudan a llevar mejor la subida, con esos bosques tan bonitos.


Llegamos a Viego y la pendiente baja un poco, al 8-9%, pero las piernas lo agradecen.



Y al ser más llevadero el puerto se puede disfrutar aun más de las vistas.


El Picu Pierzu ya nos vigilará hasta el final de la ascensión.


Los últimos 2 kms atraviesan un bosque que en esta época del año está precioso.




Y justo al final el bosque se abre y nos tenemos unas vistas espectaculares.



Foto de grupo en Llomena, subida totalmente recomendable, bonito y muy duro.


Y bajamos de nuevo hacia Sellaño, donde comemos algo y vuelta a subir a Mohandi, que en principio no tenía pensado subir entera, pero tras haber subido solo 2 kms por la mañana, me pueden las ganas y acabo subiendo hasta arriba.


A la grupeta le pesan las piernas y se comienzan a descolgar, jojojo.


Pasamos por el pueblo de Cazo, precioso.


Mohandi no es un puerto muy duro ni muy largo, pero es de los más bonitos que hay en Asturias.


Foto de grupo en la cima, con una actitud totalmente alejada del cicloturismo, jojojo.


Que bonitos están los bosques en otoño.


Y tras despedirnos, toca bajar Mohandi por donde había subido, disfrutando otra vez de las vistazas, con el Tiatordos al fondo.


Por un terreno muy cómodo vuelvo a Cangas de Onís sin mayor problema.
Gran ruta, grandes puertos y la mejor compañía, me queda el mal sabor de boca de no haber subido a Amieva, pero en primavera será mío ^^, jajaja.