El occidente asturiano es una zona prácticamente desconocida para el ciclismo profesional, una zona llena de ascensiones increíbles, puertos largos, duros, largos y duros, de desgaste, con unas opciones de encadenado infinitas y sin un metro llano. Además de estar al lado de Lugo y la zona de Ancares.
El jueves pasado David y yo planeamos una ruta por esa zona, con una incursión en Lugo para seguir conociendo y disfrutando esa zona. 154kms y 3250m de desnivel con las subidas al Pozo de las Mujeres Muertas, Pedras Apañadas y El Palo.


Salimos de Cangas a las 9:30 y pronto cogemos el desvío hacia el valle del Coto. Tenemos que remontar unos cuantos kms de valle por un entorno espectacular.


Pasamos Monasterio del Coto y la carretera se inclina de golpe a más del 10%, comienza el puerto, a partir de aquí 4 kms muy duros, con rampas hasta del 15%, sostenidas y en una carretera ancha que acrecienta la sensación de ir parado.



Vemos ya la cima al fondo. esta vertiente del Pozo me recordó en parte a la vertiente de Ancares por Tejedo, pero algo más corto y menos duro.



Coronamos el Pozo, muy dura, aunque me la imaginaba algo más dura.


Tras un km casi llano llegamos a Valvaler.


Allí podemos ver el espectacular Valledor, con su vertiente del Pozo.


Bajamos hacia Ibias, y tras finalizar el descenso nos desviamos hacia Galicia. Unos kms de toboganes, con algún repecho duro hasta que nos acercamos al embalse  ya vemos la subida a Pedras Apañadas al fondo.


Cruzamos el embalse y comenzamos la subida, 14kms a casi el 7% de media nos esperan. Lo bueno es que pese a que tenemos un día totalmente soleado, el viento sopla fuerte y nos refresca, la temperatura es ideal para andar en bici.


Ganamos altura rápidamente, y las vistas sobre el embalse y el valle son magnificas.



El puerto no tiene grandes rampas, siempre constante entre el 6 y el 8%, así que con paciencia y un ritmo adecuado se sube con comodidad.



A los 4 kms de subida, nos encontramos una rotonda en la subida, lo último que esperábamos ver en una subida tan remota, jajaja.


Lo mejor del puerto es que se atraviesan muchas zonas y no se hace para anda monótono, variando las vistas cada poco.




Tras 12kms creíamos que estábamos llegando a la cima...


...pero quedaban un par de kms todavía, que tras pensar que estábamos arriba, y con el hambre ya apretando se me hicieron bastante largos.
Ahora si, por fin, vemos la cima.


Tras coronar el puerto, nos desviamos hacia las antenas, 500m con alguna rampa por encima del doble dígito.



Coronamos Pedras Apañadas, puertazo. Largo, constante, buenas vistas, zonas distintas...


Toca disfrutar de las vistas, que nos las merecemos tras el esfuerzo, jaja.


Panorámica hacia la provincia de Luego, con Fonsagrada al frente.


Y hacia Asturias vemos el Palo, la Bobia, el Valledor...


La zona final de la ascensión y al fondo los Ancares.


Tras 3 kms de descenso, llegamos al Acebo, donde hacemos una de nuestras míticas fotos de grupo, jaja.
Aprovecho para contarle a David la triste historia del Comandante Moreno, sucedida en El Acebo, que escucha con total atención, como todos los datos culturales que le dí en la ruta, jajaja.


Los Oscos, Taramundi, Burón...


En el cartel del Acebo nos encontramos tirado un envoltorio de un gel, ya hay que ser cerdo dejarlo allí tirado, no cuesta tanto meterlo en el maillot y tirarlo más tarde en una papelera, en fin...


Y tras el largo descenso del Acebo, llegamos a Grandas de Salime, donde nos espera el bocadillo, que atacamos ferozmente.


Con el estómago lleno y las fuerzas recargadas, seguimos con la ruta. Los primeros kms son cómodos ya que solo tenemos que bajar hasta la presa de Salime.


Al llegar a ella podemos ver los silos que se utilizaron durante la construcción de la presa, que en su día fue la más alta del país, con 134m de altura. Una obra de ingeniería puntera para la época, pero que tuvo un coste enorme en vidas de trabajadores, debido a las pésimas condiciones de trabajo que tuvieron.


Tras soltarle el rollo de la presa a David, jajaja, seguimos con la ruta. El larguísimo Palo es nuestro siguiente objetivo. Es muy tendido pero suma casi 1000m de desnivel.
Frente a nosotros vemos la carretera ascendiendo por la ladera.


Poco a poco ganamos altura y dejamos la presa atrás.


Los primeros 10 kms son los más duros, aunque muy tendidos, a una media del 5% y sin ninguna rampa de entidad.
Atravesamos un bosque que contrastará con lo pelado del puerto en su zona alta.


Nos acercamos a Berducedo y las vistas de los valles cercanos son impresionantes.



Tras pasar Berducedo, hay una zona de toboganes muy cómoda para rodar, y desde donde ya podemos ver la cima y su zeta final, en medio del característico paisaje pelado de este puerto, casi lunar, el Mont Ventoux asturiano.



Aquí David, sufriendo con los 3000m de desnivel que ya lleva en las piernas, otro nivel, jajaja


En la zona final, el viento que nos había refrescado todo el día aumenta de intensidad...


...y en la rampa final se convierte en un huracán que nos obliga a apretar de lo lindo para coronar, jajaja.


El tercero del día. Un puerto precioso, para disfrutar a tope, que no todo es dar chepazos, jajaja.


Ya solo nos quedaba bajar hasta Cangas, con un repecho inesperado por el medio que nos pareció el Tourmalet, jajaja.

Nunca me cansaré de rodar por el occidente. Como siempre, un placer compartir pedaladas con David, que aguanto estoicamente mis historias sobre la zona, jajaja.
Llevaba tiempo con ganas de hacer una ruta muy dura, para intentar batir mi récord de desnivel acumulado, que eran unos 4000m de desnivel.
El plan era "sencillo": salida de Teverga, subida a San Lorenzo, bajada a Somiedo, subida a La Farrapona, vuelta a Teverga por San Lorenzo y subida final a Ventana. 134kms y 4170m de desnivel.


Salimos a las 8:20 de Entrago con 11º de temperatura, así que paramos en Teverga a tomar un café para entrar en calor y esperar a que suba un poco la temperatura.
A las 8:40 comenzamos la subida a San Lorenzo. Los primeros kms son más tendidos así que nos sirven para acabar de entrar en calor. Tras pasar Villanueva se acaban las bromas, 5,5kms a más del 11% de media y sin apenas descansos. Ver la carretera colgada en la montaña impresiona bastante.


Subimos con calma, intentando guardar todas las fuerzas que sean posibles dentro de la tremenda dureza de San Lorenzo. 
Las sensaciones no son buenas, me siento un poco ahogado y me falta un poco de frescura en las piernas, pero poco a poco los kms van pasando y por fin vemos la cima.


Cae San Lorenzo, primero del día.


Bajada rápida a Somiedo, tenemos que remontar unos kms de valle, con algún repecho más duro, en medio de un paisaje maravilloso.


Llegamos a La Malva, donde nos desviamos a La Farrapona, segundo objetivo del día, y el puerto más "Tour" de Asturias.


Los primeros kms son muy irregulares, excepto un km bastante duro llegando a Arbeyales.


Momento Andy Schleck, jojo.


Tras pasar Saliencia comienza la segunda parte del puerto, algo más de 7 kms al 8'5% de media muy constante. También es la zona más espectacular de la subida, avanzando por el valle de Saliencia, en medio de un paisaje glacial, y con varias brañas de teitos.


La cima al fondo, poco a poco vamos avanzando pese a que las sensaciones tampoco sean buenas aquí.



Los últimos cuatro kms, pese a ser durísimos, pasan volando entre curvas de herradura y un paisaje precioso de alta montaña.





Última recta, 500m y la cima la fondo.


Segundo del día. Hace mucho frío en la cima, así que no nos demoramos y para abajo a toda velocidad, en busca del avituallamiento.



Y otra vez en San Lorenzo, esta vez por la vertiente somedana y que ya había ascendido el fin de semana pasado. El comienzo es demoledor con rampas al 15%, que supero ya como puedo, porque además al sol le ha dado por salir en el peor momento de la jornada.


Supero el primer tramo duro, y tras el descansillo viene la zona más dura de la ascensión, 3 kms terroríficos en los que la pendiente no baja del 10%. El inicio es demoledor, con una rampa al 15% sostenida, en la foto parece llana, pero allí cuando vas echando las tripas a 6kms/h te das cuenta de que muy llano no es, jajaja.


A partir de aquí hasta la cima llevo un ritmo muy suave ya que las energías son pocas, y además el sol sigue calentando bien.
Coronamos con bastante esfuerzo, foto de rigor y para abajo.


La bajada de San Lorenzo se disfruta bastante más que la subida, jajaja, con unas vistas realmente espectaculares, de la Peña Sobia, Maravio, el Aramo...


Una vez que cambiamos de nuevo de valle, solo nos queda elegir como rematar la jornada, el plan era hacer Maravio y después Ventana, pero si hacemos Ventana primero superaría mi récord personal de desnivel, así que la decisión es ir a por el largo y precioso puerto de paso hacia la meseta, y una vez coronado ya veríamos que hacer. 
Lo comentamos durante la ruta, para ahcer una ruta con tanto desnivel tal vez debería de buscar ascensiones más tendidas y que se adpaten mejor a mi físico de escarabajo, jajaja, y no un doble paso por San Lorenzo.
A mí ya no me queda un gramo de fuerza, ¿y como se sube un puerto sin fuerzas? con la fuerza... de la mente... y una buena dosis de paciencia. Lo que está claro es que a partir de cierta altura de las rutas, a uno ya le duele todo y hay que ir mentalizado, se va a sufrir, no queda otra.
Así que tranquilamente comenzamos a remontar el valle, los primeros kms son cómodos y sin mayor dificultad llegamos al desfiladero de Cueva Huerta, nunca me cansaré de pasar por aquí.


Sorprendentemente el río está sin agua. Como un km más arriba si lleva y en algún punto intermedio se debe de filtrar bajo la superficie.


Tras el desfiladero quedan 13kms a más del 7% de media, así que pongo la marcheta entre 7 y 8kms/h y a descontar kms... 13, 12, 11... hasta que llegamos al hayedo de Montegrande, desde aquí son 6kms para la cima que ya divisamos al fondo.



Atravesamos el hayedo, precioso, por estas cosas Ventana es uno de mis puertos favoritos.



Llegando a la cima la niebla se va cerrando sobre nosotros.


La última recta, 500m para la cima, la semana pasada subí por aquí con el plato grande, jaja, ayer iba con el 34x32 en una agonía inacabable hacia una cima que parecía alejarse por momentos. Me dolían las piernas, los brazos, el cuello, los pies, las muñecas, las manos...


Pero ya se sabe, el dolor es momentáneo pero la gloria es eterna, jaja. Cuarta cima del día y 4170m de desnivel. Inolvidable ruta.


Y como no, dar las gracias al gran Javi, que me acompañó, aguantó mi ritmo patatero y me animó en los momentos difíciles, sin ti no habría sido capaz de hacer la ruta.