Cuatro años hacía ya que no me acercaba hasta esa maravilla que es la ascensión a los Puertos de Maravio. Así que la semana pasada me acerqué hasta allí por la ruta más cómoda posible. En total 112kms y unos 1800m de desnivel.



Salgo de Oviedo con Luis, José, Nacho y Mario. Vamos a Grado por la general, el terreno es cómodo y vamos charlando tranquilamente.
Por el camino se nos une Diego, que ha salido de Grado a nuestro encuentro. En la capital moscona nos desviamos hacia el valle del río Cubia, que luce tan guapo como siempre.


Llegamos a San Pedro de los burros y nos despedimos de Luis y José que tienen que marcharse, como siempre un placer.
Allí mismo comenzamos la ascensión a los Puertos de Maravio. Los primeros kilómetros hasta El Llanón son muy suaves, perfectos para disfrutar del maravilloso paisaje que nos rodea.




Tras llegar a El Llanón, tenemos un pequeño descenso y después comenzamos la segunda parte de la subida. Ésta tiene mayores pendientes y el paisaje es cada vez más espectacular, divisando ya las primeras nieves en las cimas de las montañas que nos rodean.



Atravesamos varios túneles y una preciosa zona excavada bajo la roca.



Llegamos a Villabre, donde nos desviaremos hacia los Puertos de Maravio. Aquí nos despedimos de Diego, como siempre un placer, y continuamos hacia la cima Mario, Nacho y yo.



En Villabre comienza la parte más dura de la subida. Dos kilómetros con una media por encima del 11% y pendientes que alcanzan el 17-18%.



Tras esos dos kilómetros, la pendiente da un pequeño respiro aunque sigue habiendo tramos duros. Lo mejor es que al haber ganado altura tan rápido, las vistas del valle son espectaculares.




Nos acercamos a la cima y empieza a aparecer la nieve en las cunetas.




Y tras casi 20kms de ascensión, por fin coronamos los Puertos de Maravio.


Ahora tenemos que atravesar las praderas de los Puertos de Maravio, Monumento natural. Durante unos 5 o 6 kms de toboganes disfrutaremos de un paisaje espectacular.














Y llegamos a la Ermita de Santa Ana, donde haremos la foto de grupo de rigor y comenzaremos el descenso hacia Entrago.



En Entrago aprovechamos para comer un buen pincho y recuperar fuerzas. Desde allí hasta Trubia el terreno es cómodo y después sólo nos queda la subida a Sograndio para llegar a Oviedo.
En Piedramuelle me separo de Nacho y Mario, un placer compartir ruta, y continuo hacia casa por los repechos de Latores.
Gran ruta y gran compañía, más no se puede pedir.
Siempre es un placer acercase a Vega Bobies. Ayer, acompañé a Marcos a conocer la dura subida morciniega, y de paso hacer la primera visita del año a la Vega. 1250m de desnivel en poco más de 43kms.



Nos acercamos hasta Santa Eulalia de Morcín por La Manjoya y El Condado. Una vez que llegamos a la capital del concejo de Morcín comenzamos la ascensión a Vega Bobies. Vemos la cima y la nieve pocos metros por encima de ella.



Estos primeros kilómetros se me suelen hacer bastante largos. Pero yendo acompañado pasan volando, y antes de darme cuenta ya estamos llegando al cruce de La Vara.



Desde el cruce a La Vara tenemos una zona de rampas muy duras alternadas con descansos.


Y a partir de La Vara ya no hay descansos. Sólo pendientes superiores al 10% y que además van incrementándose paulatinamente.


La última recta es durísima, pero hoy debí de tomar Meldonium con el café, porque tuve unas sensaciones buenísimas y me pude permitir apretar en los últimos 700m, haciendo una media cercana a los 7kms/h, jajaja.



Coronamos Vega Bobies con la nieve al lado. Subida espectacular, como las vistas desde la cima.





Ya sólo quedaba volver a casa por alguna de las múltiples encerronas que hay por La Manjoya.


Como siempre, un placer compartir pedaladas con Marcos.
Muncó es una subida muy conocida y utilizada por los cicloturistas asturianos. Se trata de una ascensión sin gran dificultad, apenas 4,5kms al 3,5%, pero muy agradable de subir debido a sus bonitas vistas y sus cómodas rampas.
A ello le unimos que enlaza a la perfección con la subida a Muñó, una de las rutas más clásicas para realizar por la zona centro. De hecho la Vuelta a Asturias ha utilizado ese enlazado como circuito varios años, nombrándolo Circuito Chechu Rubiera.


En Pola de Siero tomamos la carretera AS-248 que se dirige a Gijón por la Collada, y comenzamos la subida a Muncó, justo a la salida de la capital del concejo de Siero.


El comienzo de la subida es muy suave. Enseguida nos introducimos en un entorno rural.




Las rampas más duras de la ascensión se encuentran sobre el kilómetro uno de la subida. En esta zona la pendiente llega a alcanzar puntualmente el 8%.



Tras esta zona un poco más dura, las pendientes se vuelven a moderar.




Enfrente nuestro tendremos el Pico Fario, y a nuestra derecha podremos ver Peña Mayor, y en un día despejado, alcanzaremos a ver hasta los Picos de Europa.




Según nos acercamos a la cima las pendientes se siguen suavizando, rondando el 2-3%.


Llegamos a Muncó. A la salida del pueblo se encuentra al cima de la subida.